Descripción
Phoenix es un poema sinfónico para banda compuesto por Ricardo Mollá, encargado por y dedicado a la Royal Military Band «Johan Willem Friso» (Koninklijke Militaire Kapel «Johan Willem Friso», Países Bajos). La obra fue estrenada en 2025 por la Royal Military Band «Johan Willem Friso» bajo la dirección de Frans-Aert Burghgraef.
Movimientos
Tres movimientos, interpretados sin interrupción:
I. Odyssey of Fire
II. The Eternal Cycle
III. Rising from the Ashes
Instrumentación
Poema sinfónico para banda sinfónica. La banda está integrada por:
Maderas
- Flautín.
- Flautas I, II, III (la III dobla flautín).
- Oboes I, II.
- Fagotes I, II.
- Clarinete en Mi♭.
- Clarinetes en Si♭ I, II, III.
- Clarinete bajo.
- Saxofones altos I, II.
- Saxofón tenor.
- Saxofón barítono.
Metales
- Trompas I, II, III, IV.
- Trompetas en Si♭ I, II, III.
- Fliscornos I, II.
- Trombones I, II, III.
- Trombón bajo.
- Bombardinos I, II.
- Tuba.
Percusión
- Timbales.
- Percusión I: caja, tenor drums, bombo, tam-tam, glockenspiel, xilófono, vibráfono, marimba, campanas tubulares, pandereta, triángulo, caja china, claves.
- Percusión II: plato suspendido, caja, tenor drums, tam-tam, vibráfono, glockenspiel, marimba, campanas tubulares, wind chimes, pandereta, temple blocks, castañuelas, triángulo, látigo, cascabeles.
- Percusión III: platos, plato suspendido, bombo, tenor drums, tam-tam, gong, marimba, bongos, triángulo, cascabeles.
Otros
- Arpa.
Fuera del escenario
Clarinete solo, dos trompetas y dos trombones, procedentes de la propia banda. En el segundo movimiento estos intérpretes abandonan el escenario y tocan desde los balcones y desde el backstage antes de regresar a sus puestos. La partitura incluye una guía detallada con la colocación y los desplazamientos de los instrumentos fuera del escenario.
Duración
Aproximadamente 22 minutos.
Año de composición
2025.
Información adicional sobre Phoenix
En las profundidades de una cueva oscura y silenciosa del Sint Pietersberg yace el Fénix, la criatura inmortal del fuego y la renovación. Despertado de un largo letargo, las primeras chispas iluminan las paredes de piedra y, con un majestuoso batir de sus alas de fuego, el Fénix se alza y emprende su gran viaje a través de los Países Bajos.
Su primer destino es Kinderdijk, donde los molinos se yerguen como antiguos guardianes. Danzando con sus aspas giratorias, el Fénix encarna la armonía entre sus llamas eternas y las fuerzas de la naturaleza. Desde allí vuela hasta los vibrantes campos de tulipanes de Keukenhof, donde la belleza efímera de las flores refleja la fugacidad de la vida, breve pero gloriosa. Continuando su viaje, el Fénix llega al Parque Nacional Hoge Veluwe, un lugar de reflexión rodeado de bosques ancestrales y dunas doradas, donde criaturas silenciosas lo observan pasar. Finalmente alcanza el dolmen Hunebed D27, un lugar sagrado donde construye su nido de fuego. En un estallido de llamas resplandecientes su cuerpo se consume, dejando solo cenizas que el viento dispersa.
Pero de esas cenizas prende una única chispa. Las llamas crecen y un nuevo Fénix emerge, con las alas más radiantes que nunca. Con fuerzas renovadas regresa volando a los cielos del Sint Pietersberg, completando el ciclo eterno de la vida, la muerte y el renacimiento. El Fénix simboliza el poder infinito de la transformación, donde cada final anuncia un nuevo comienzo.
Escucha Phoenix
Grabación de la Royal Military Band «Johan Willem Friso» dirigida por Frans-Aert Burghgraef.
